domingo, 18 de julio de 2010

¿Y Quién se atreve a negarlo?


Y sé Q cada cosa Q diga Qdará en el olvido.
Sé Q esta noche, mientras yo moría mientras te miraba, tu descansabas tu vista en las caderas de otra.
Y mañana despertaré, y no estarás en la cama, pero tu aroma permanente. Y una nota en la nevera: "Volveré a las 6. Traeré algunas visitas así que espero que ya no estés por aQuí, ¡hasta otra!" Y siempre es capaz de conseguirme, haga lo Q haga.

Nunca fui lo demasiado buena, Quizás.

Y da miedo. Da miedo sentirte tan insignificante, tan invisible, xQ llegas a creertelo.
Y se lo regalas todo. Y lo más amargo de regalar, siempre me las arreglo para entregárselo de la manera más dulce.
Y no me canso.
Y no me para nada, xQ es más fuerte lo Q me hace seguir.
Y no, no soy una idiota a la Q utiliza.

Y le amo.
Le amo con todo lo Q tngo, con todo lo Q soy, seré y fui.
Quizás le amo como jamás nadie...y digo NADIE, habrá amado a otra persona, xQ siempre suele estar (hasta un límite) el amor x uno mismo, pero yo no tngo de eso, pues todo mi amor, es únikamnte para él.

TranQuilo, xQ nunca te faltaré.
Las caidas serán igual de dolorosas, pero siempre me tendrás cuando lo desees.




Baby, I'm trying*

domingo, 24 de enero de 2010

El frío se deslizaba de mis manos a mis ojos y viceversa, pero un frío diferente.
Hay frío Que te congela por dentro y frío Que sólo te recuerda Que estás viva.
Ver como la lluvia choca contra tu rostro, y tener a alguien que besa esa lluvia.
Tener a alguien a Quien coger la mano cuando crees que vas a caer.
Cuidar un buen principio para un final eterno.
Mirar el fuego de la chimenea Queriendo arrojar en él todo lo que no nos hace felices, los momentos Que no merecieron la pena.. y Quemarlo todo.
Quemar el pasado Que me hace tener miedo.
Y avivar los lunes noche, los abrazos bajo mantas ajenas, los besos al principio y final de cualquier camino.
No soltarte nunca por si algún día decides soltarte para siempre.
El fuego de cuerpo logra calentarme las manos, y puedo mirarte sin saber Que tú me ves. Pensando: Ojalá nunca tenga Que Quemar estos recuerdos.
Estoy cansada de soñar y matar los sueños.
Esta vez, sólo vivo la realidad.
Despertar con un "Buenos días princesa" hace todas las mañanas especiales.
Tenerte a mi lado mientras mojo el bizcocho en el chocolate.
Recostarme en tu pecho contándote todas las veces Que Quise ser feliz y saber Que tú me harás siempre.
Cenar en un restaurante hablando de todo y de nada, del amor Que se respira en el ambiente y del Que tenemos dentro...
Si yo soy la más guapa entre las guapas tú eres lo Que siempre Quise.
Escondida en tu cuerpo todo parece mejor.
Y pasan las horas sin verte, y hablando con mis labios me han dicho Que echan de menos a los tuyos... y mi mano Que no sabe caminar sin la tuya.
En la hucha de los viajes meteremos las ansias Que tenemos de vivir. Vivir juntos.
Y en nuestros ojos depositaremos las ganas Que tenemos de tenernos.
En los labios tantos besos Que no caben...
Y en la cajita de los sueños los más grandes: los reales.




Clara&Sergio

lunes, 18 de enero de 2010

Yo ya puedo gritar dormida, o soñar despierta, lanzar cohetes de alegría prohibida, matarte de placer y luego salir corriendo con las manos en la cabeza y con tus ojos a la espalda, Que bien pesas.
Yo ya puedo llenarme la boca de un par de sonrisas de humo y los labios a reventar de gas y saliva Qe no es la tuya.
Ya tengo los inviernos suficientes, y los poros de la piel demasiado..abiertos, tengo paz, tengo rabia, y tengo un montón de ciudades Que me inventé a cada paso que daba por el mismo barrio de todas las mañanas.
Lo demás todo es igual.
Tengo el mismo frío, y cuento el mismo número de lunas, sin Que falle un día.
He corrido lo que he Querido y me he Querido tirar por la ventana tantas veces que ya no recuerdo; no para morir por penas y mucho menos por amores... sino para volar.
Ya he ahogado mi pelo en lluvia y se me han ensuciado las piernas de barro...
Y de caricias...
He ido y vuelto al cielo mil veces, he sido capaz de darme cuenta, sentada en el mismo sofá de todos los días, Que el cielo no está tan abajo ni tampoco tan arriba, en según que manos.
Yo ya puedo ir tranQuila por cualquier camino, y hacer entender a todxs, con solo mirarme a la cara Que sin papel y tinta soy poco menos que nada.
Por muy difícil que resulte entenderlo.
Puedo desvanecerme y lo he hecho... pero vuelvo.
He sido muñeca de los mil materiales que supone una columna vertebral, he sido vela, tanto de mares, como de fuegos prendidos por pura lujuria, y te juro que duele saldar cuentas con el destino con una simple foto en blanco y negro.
Yo ya sé hacer malabares con soles Que ya no Queman las líneas Que marcan mi mano y mi cabeza por mucho Que Quemaran en su día, y por mucha lluvia Que me cayera en los ojos a veces, ya no me interesan.
Por eso te digo todo esto tan al aire.
También puedo contártelo con los ojos, con las manos, con el viento, con la brisa, con un soplo de nostalgia y de muchas formas que te doi a elegir.
Puedo contártelo de muchas maneras que olvido, porque hace un tiempo solo me sale removerme los sentidos, y cantártelo, sí, mientras grito y mientras te lo digo bajito y al oído
prefiero callar, entonar, dar la vuelta y escribir(te)lo.




Patt*

martes, 1 de septiembre de 2009


¿Te acuerdas de las olas de 3 metros Que había aQuel día en la playa?
¿Que olas?
Si tía... El día Que estábamos sentados comiendo pipas, ¿te acuerdas?
No...lo siento pero no me acuerdo.
Bueno, comer pipas...casi siempre. Vale. El día Que vimos el atardecer juntos.
Ahhhh...si. Ese día. No recuerdo las olas.
Ah...¿no?
No. Ni las pipas. Ni el atardecer.
¿NO? Me dijiste Que las pipas estaban fleje ricas y Que'l atardecer era precioso.
No. Te dije Está fleje de rico después de besarte y te dije Es precioso mientras miraba como te Quedaba la luz rojiza.



Clara & Sergio

viernes, 31 de julio de 2009

Quién eres?


Después de tanto tiempo, vuelvo a ser feliz Lidia.
Después de mucho sé Quien soy. Bueno, no del todo ¿sabes a lo Que me refiero?
Verás, sé Q soy esa persona...esa persona...¡DESPRECIABLE! Si, esa es la palabra.
Vamos, no me mires así, ya me entiendes.
Sino mira lo Q nos ha hecho el mundo.
Despojos humanos.
Se supone Q tenemos Q sobrevivir alimentándonos de la vida de los demás. Mentirosos compulsivos con remordimientos a flor de piel.
Quien lo iba a decir...
Pensé Q sería diferente, Q podría vivir en paz.
Cuando era peQueño decía Q yo no sería como Carl o como Kevin...pero aQuí estoy, los he superado y mi degradante humanidad, si esQ se puede llamar así, está más abajo del subsuelo.
Y sabes, Lidia Querida, lo peor? Q no pienso cambiar.

miércoles, 24 de junio de 2009


La imperfección era bella...
Su sonrisa de cristal, sus sueños brillando en sus ojos, su piel tersa y nutrida por la envidia de otros tantos, Que la veían ser feliz...

Un dulce amor de verano oculto entre sus pestañas, una invitación a conocerla acunada en sus parpados.

Una maravillosa doncella de porcelana con ligeros pies de algodón. Una princesita enfrentada a un dragón y encargada de salvar a su principe encerrado en una alta torre.



Efímera y etérea, una noche en la playa y una mañana despejada.
Un sol imponente y una luna plateada.


Una maravillosa vista sin cámara y sin compañía...
Un desierto sin oasis...
Un parpadeo en el momento eQuivocado...




Tan perfecta como imperfecta*

lunes, 4 de mayo de 2009

Y no nos deslumbraremos por su oro y sus diamantes...

El silencio era grandioso y cada vez podíamos sentir como llenaba aún más, si cabía, la sala.
Estábamos sentados de manera Que no nos molestase la imperturbable, brillante, calurosa y viva luz del sol. Le dábamos la espalda a la ventana, a un cielo azul y a un jardín plagado de rosales, balcones plagados de enredaderas y fuentes con dulces angelitos.
Y seguíamos sin Querer ver lo Que pasaba a nuestro alrededor.
Nos mirábamos de manera tal Que, si alguien hubiese intentado averiguar Que escondían nuestros ojos, no hubiese visto más Que indiferencia, a pesar de las mil cosas Que nos decíamos, a pesar de los crueles diálogos Que estábamos teniendo.

Que Queréis Que os diga... no íbamos a rendirnos tan fácilmente.

Sus Querubines Quedaron rotos, no eran más Que pedazos de mármol mojado.
Sus enredaderas se apilaban en el suelo, dejando los balcones y muros vacíos y desnudos.
Sus rosales Quedaron reducidos a polvo de colores.


El cielo no lo rompimos. Necesitábamos saber Que bajo él, alguien, a innumerables kilómetros de distancia, nos esperaba. Eso nos unía por mucho Que la distancia Quisiera separarnos.
Veíamos el mismo sol y la misma luna.

Y salimos por aQuella vereda empedrada, recorriendo los jardines de aQuella casa imperial.
Rompimos cristales y sueños, recuerdos, caras y principios.


Cegados por la adrenalina, por nuestros instintos y deseos, acabamos corriendo por los caminos inhóspitos, desiertos de incertidumbre.
No sabíamos como habías llegado allí ni por donde debíamos salir, sólo sabíamos Que no era nuestro lugar y no nos Queríamos Quedar.

La euforia palpitaba fuertemente en nuestro pecho, golpeando furiosa en nuestros oídos.

Y nosotros solo teníamos un propósito, escapar con el billete de libertad Que habíamos comprado antes de Que esos cerdos emperchados nos arrastraran hasta sus sillones de terciopelo y su porcelana china.